Entrevista a Ana Balquier: Responsable del Departamento de Administración.

Sincera, emotiva, divertida y real. Así es Ana. Probablemente la empleada de mayor confianza del Dr. Brassesco, con quién ha estado colaborando estrechamente desde sus inicios.

La he presentado como Responsable de Administración pero en realidad, a lo largo de la historia del CIRH, ha desempeñado múltiples funciones.

Ana Balquier
Ana Balquier

Hoy Ana toma la palabra:

H.P.: El año que viene hará 25 años que estás trabajando con el Dr. Brassesco. Empezasteis los dos solos pero a lo largo de estos años todo ha cambiado mucho. No sólo nuestro equipo ha ido creciendo sino que la forma de trabajar es distinta: el avance científico y clínico ha hecho que se adoptaran nuevos avances tecnológicos, la medicación ha evolucionado, la ley en esta materia ha sido modificada, etc. Explícanos como fueron tus inicios en el CIRH y qué evolución has observado.

A.B.: Es difícil describir en cuatro líneas mi trayectoria profesional, aunque intentaré explicarme lo más breve y mejor posible.

Mis inicios fueron en el año 1990, increíblemente intensos e igual de interesantes y satisfactorios. Empezar a trabajar tan joven y en una especialidad tan interesante fue muy gratificante. Una experiencia que no se “olvida”.

Tuve la gran suerte de tener como profesor/maestro al mismo Dr. Brassesco, él es quien me enseñó casi todo lo que sé profesionalmente hablando, me formó con mucha disciplina y a la vez con paciencia instruyéndome para no cometer errores. Utilizaba una frase que decía: “Aunque una vez te haya salido bien no quiere decir que lo sepas hacer“, era una forma de tenerme siempre en “alerta” para no descuidar detalle alguno.

Fueron años gloriosos, con mucha motivación personal. Aprendí desde cómo se analizaba una muestra de semen, ver la selección de los donantes de semen (banco de semen), saber preparar una bombona (para trasladar muestras para otros centros) saber por qué se utilizan hormonas en los ciclos de estimulación ovárica, el protocolo a seguir en una pareja que acude por primera vez a una consulta de Reproducción asistida etc…

Estuve en el laboratorio de FIV donde tuve el honor de ver un ovocito y un embrión, los estadios de los embriones etc. Estar en quirófano y desde un segundo plano ver a las pacientes (antes de la anestesia) como vivían ese momento antes de la punción folicular y por supuesto lo más gratificante ¡Como después de un tratamiento los pacientes conseguían su sueño: el embarazo!. En fin, una experiencia llena de mucho esfuerzo y trabajo y sobre todo de sensaciones muy bonitas.

Evidentemente, como no soy Médico nunca lo pude poner en la práctica con los pacientes de forma directa, pero sí indirectamente. Les puede entender mucho mejor y sobre todo mi enriquecimiento personal. De aquí a ver como se ampliaba la plantilla en todas las secciones y de estar rodeada de grandes profesionales. Llegaron nuevas técnicas de Reproducción asistida: la microinyección espermática, donante de óvulos, vitrificación de los mismos  etc. Y así fue como pasó una sencilla consulta de reproducción asistida a  llamarse CIRH (¡Donde los sueños se hacen realidad!).

H.P.: Conoces bien al Dr. Brassesco. ¿Cómo le definirías? ¿Cómo vive su trabajo? ¿Cómo te sientes trabajando a su lado?

A.B.: Bueno decirte antes de nada, que al Dr. Brassesco nunca se le conoce bien, ¡Siempre te puede sorprender! Y te enseña cosas nuevas e interesantes.

La mejor forma de definirle es: ¡Vive por y para el paciente! Hasta incluso me atrevería a decir que ha tenido que renunciar a su vida personal (no poder compartir muchos momentos con la familia) para estar siempre al lado del paciente.

En su trabajo es muy constante y tiene muchísima capacidad de trabajo. Goza de una visión muy amplia de las cosas y personas (pacientes y trabajadores). Para él cualquier problema tiene solución.

Como verás después de todo lo que he explicado, evidentemente decirte que siempre me he sentido bien y relajada trabajando a su lado.

H.P.: Si bien el diagnóstico y tratamiento del médico, así como el trato humano que éste puede brindar a los pacientes, es fundamental en el objetivo gestacional, creo que en nuestro día a día el cuidado anímico del paciente  recae en gran medida en esas cuidadoras, muchas veces anónimas, que lo atienden llamadas “secretarias médicas”. Vuestra labor es un eslabón imprescindible en todo el equipo sanitario. ¿Qué cualidades crees que debe tener una secretaria médica?

A.B.: Por supuesto sin lugar a dudas dos cosas: Aptitud y Actitud, aunque para mí es más importante la Actitud; creo que la actitud es lo que te hace llegar a los objetivos que te puedas marcar en la vida, tanto en el ámbito profesional como personal.

H.P.: ¿Cómo crees que afecta la Infertilidad a nuestros pacientes a nivel emocional?

A.B.: Desde mi experiencia en el CIRH, los pacientes viven de una forma muy angustiosa el tema de no poder ser padres (en general). Y según mi opinión, también lo “viven” de diferente manera las mujeres que los hombres, puesto que sus necesidades y sus sensaciones son diferentes aunque “se padres” sea un proyecto común.

H.P.: ¿Qué te gusta más de tu trabajo y por qué?

A.B.: En general me gusta tocar todas las teclas del departamento de Secretaría, aunque el trato directo al paciente es el que más me gusta. Probablemente porque con mi granito de arena ayudo a que el paciente se sienta mejor o al menos eso intento.

H.P.: ¿Cómo te afecta a ti, a nivel personal, trabajar en esta especialidad en la que las emociones tienen un papel tan importante?

A.B.: Me gusta que me hagas esta pregunta, porque es un tema que tuve que trabajarlo (desde dentro) bastante para no llevarme los problemas a casa. Los pacientes lloraban y yo lloraba, los pacientes reían y yo reía, me angustiaba cuando se angustiaban. Hasta que un día mi profesor/maestro (Dr. Brassesco) me explicó lo importante que era la implicación y la empatía con los pacientes, pero para poderlos ayudar, tenía que ver, percibir y sentir desde una forma más objetiva. Era la única forma de poder hacerlo bien profesionalmente y mantenerme bien personalmente.

H.P.: En muchas ocasiones me has hecho sonreír compartiendo anécdotas realmente divertidas. Explícanos alguna anécdota curiosa que te haya sucedido trabajando

A.B.: Buff!! Imagínate después de 25 años de trabajo puedo contar muchas anécdotas graciosas que nos han pasado y que junto con los pacientes nos hemos reído mucho.

Ahora mismo me viene una a la cabeza, la anécdota fue la siguiente:

Estábamos trabajando en la recepción del CIRH (antigua consulta) y una bióloga se puso a manipular muestras de semen en una sala que había en frente de la recepción. Como hacía un poco de ruido decidimos cerrarle la puerta para que ella pudiera trabajar bien y nosotras atender al paciente sin problemas. Después de un buen rato. (media hora mínimo), se nos acerca un paciente de la sala de espera y nos comenta que escucha “voces” y golpecitos en las paredes de dicha sala. Asombrada con lo que me estaba diciendo, me acordé en el momento que había dejado a mi compañera en la sala y que cuando cerré la puerta lo había hecho con llave. Oh My God!! Evidentemente, en seguida abrimos la puerta y mi compañera salió sin problema alguno. Fue una situación divertida, el paciente que fue testigo de esta situación estuvo con nosotras riéndose un buen rato.

 

Entrevista al Dr. Mario Brassesco: Director médico del CIRH. Bioquímico. Médico-Andrólogo.

MB
Dr. M. Brassesco

Sus pacientes y colegas le consideramos práctico, directo, comprometido, carismático y tan terco que no descansa hasta hacer todo lo necesario para que los pacientes logren su sueño de tener un bebé.

Aquí os dejo la entrevista!:

 

H.P.: Explícanos como fueron tus inicios en el mundo de la medicina Reproductiva…

M.B.: Comencé a trabajar en el año 1976 en la Fundación Puigvert, como bioquímico,  realizando análisis de semen y desarrollando las técnicas de preparación de semen para Inseminación Artificial . Por otro lado, participé en sus inicios en las técnicas de FIV del Hospital de Sant Pau.

Paralelamente, estudiaba medicina en la UAB de Barcelona, ya que lo más me atraía era el trato directo con los pacientes.

En 1989 decidí iniciar una nueva etapa desarrollando el Centro de Infertilidad y Reproducción Humana en la Clínica Corachán.

H.P.: De no haberte especializado en Reproducción Asistida, ¿a qué te hubiera gustado dedicarte?

M.B.: La verdad es que nunca me lo he planteado porque realmente hago lo que me gusta.

H.P.: ¿Qué cualidades crees que debe tener un médico especialista en RA?

M.B.: La primera entender que hay gente que te necesita y que puedes ayudarla. No siempre obtendrás el resultado que se desea pero incluso en los fracasos debes estar junto a ellos y tratar de entender su frustración tanto como puedas. Estar al tanto de los últimos conocimientos científicos, disponer de la última tecnología en el laboratorio para obtener buenos resultados, y sobre todo ser honesto a la hora de plantear los tratamientos.

H.P.: ¿Qué te gusta más de tu trabajo y por qué?

M.B.: El mundo de la Reproducción es un campo de constantes desafíos científicos. No solo me gusta el trabajo clínico, sino que disfruto discutiendo con los biólogos sobre cultivos celulares, incubadores y técnicas de laboratorio. Es un trabajo apasionante, y lo más importante: poder ayudar a hacer realidad el sueño de ser padres de numerosas parejas.

H.P.: ¿Qué es lo que más te preguntan en la consulta?

M.B.: Dr. ¿Conseguiré quedarme embarazada o no?. Lo cual a veces es muy difícil de contestar por lo que creo que es imprescindible actuar con la máxima sinceridad.

H.P.: La consulta de Infertilidad está a caballo entre la psicología y la medicina, porque nuestros pacientes sufren mucho a nivel emocional. Dinos algún consejo que sueles dar a nuestros pacientes?

M.B.: Que tengan perseverancia y que, a pesar de que puede haber momentos duros, hay que tener fe y luchar por ello ya que la mayoría de las veces se consiguen los objetivos.

H.P.: ¿Cómo te afecta a ti, a nivel personal, trabajar en esta especialidad en la que las emociones tienen un papel tan importante?

M.B.: Con las parejas acabas creando una relación especial porque entiendes todo lo que conllevan los tratamientos. A mí me cuesta mucho no involucrarme y ser frío en el análisis del caso, aunque eso es lo que más le conviene al paciente y muchas veces me quedo dándole vueltas sobre si podría haber algo que pueda mejorar las posibilidades de algún paciente, incluso en mi vida personal, cuando no estoy trabajando.

H.P.: ¿Crees que los problemas de Infertilidad afectan por igual a nivel emocional a hombres y a mujeres?

M.B.: Externamente no. La mujer es más expresiva en sus angustias y frustraciones. El hombre muchas veces hace el “papel” de apoyo emocional. Sin embargo, cuando visito a los hombres a solas, la gran mayoría demuestra las mismas emociones que sus parejas y cuentan como tienen que hacer “un papel” para que ella no sufra tanto. Muchas veces ellas lo interpretan como apatía o falta de interés.

H.P.: ¿Cuáles crees que son las principales causas de abandono de los tratamientos de RA?

M.B.: El desgaste emocional  de las parejas y desgraciadamente el motivo económico.

H.P.: Explícanos la anécdota más curiosa que te haya sucedido trabajando

M.B.: Veinticinco años dan para muchas historias. Recuerdo una  que pasó hace años, cuando mis hijos eran  muy pequeños y especialmente a  mi hija le encantaba la película de los “Aristogatos”. Estaba tan deteriorada que antes de venir a trabajar compré otra junto una película erótica para la estimulación con medicación de disfunción eréctil.

Hice pasar a un sr. a la sala, le puse la medicación correspondiente y le conecté el video.   Al cabo de un rato entro en la habitación y me dice el señor.: «Dr., a mi esto no me excita». Y cuál es mi sorpresa cuando miro al monitor y me encuentro a los Aristogatos. Nos reímos mucho y aún hoy la seguimos contando como anécdota de la consulta.

H.P.: ¿Qué crees que nos depara el futuro de la RA?

M.B.: Las tendencias van cada vez más hacia la selección de un único embrión para transferir logrando el máximo de éxito y sin que haya embarazo múltiple, evitando así riesgos tanto para la madre como para los hijos.

H.P. ¿Qué proyectos de futuro tienes?

M.B.: Si la salud me acompaña, espero seguir ayudando a parejas e incrementar mis funciones de docencia en la Universidad con el objetivo de traspasar mi experiencia a futuros especialistas en Reproducción Asistida.